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Guía de Costos fijos y variables: para entender los números de tu emprendimiento 

Sabemos lo que cuesta sostener un proyecto y que, para vos, cada peso que sale de tu bolsillo es fruto de mucho esfuerzo. En contextos donde la economía exige estar atentos, conocer la diferencia entre costos fijos y variables no es solo un tema de contabilidad; es la herramienta real que necesitás para que tu unidad productiva sea sostenible y tu trabajo rinda más. 

Desde la banca pública, te acompañamos para que gestiones tu dinero de manera simple y directa. 

Recordá siempre tener en cuenta tu propia mano de obra, tu propio tiempo, al momento de calcular los costos totales. Tu tiempo vale. 

 ¿Qué son los costos fijos? 

Los costos fijos son aquellos que tenés que pagar sí o sí todos los meses, sin importar si ese mes vendiste mucho o si la producción estuvo más tranquila. Son el «piso» de gastos que sostiene tu estructura. 

10 ejemplos de costos fijos para tu unidad productiva 

Para que lo veas más claro, aquí tenés ejemplos comunes que enfrentan las trabajadoras y los trabajadores independientes: 

  • Alquiler: Del local, taller o depósito donde trabajás. 
  • Servicios básicos: Internet y telefonía fija (siempre que tengan una tarifa plana). 
  • Impuestos fijos: Como el pago del Monotributo. 
  • Salarios: El sueldo de quienes te ayudan (si no es por comisión). 
  • Seguros: De tu local, tus herramientas o de vida. 
  • Mantenimiento: Gastos preventivos de maquinaria que pagás mensualmente. 
  • Tasas municipales: Gastos por habilitación o seguridad e higiene. 
  • Publicidad fija: Si pagás un abono mensual por mantenimiento de tu web. 
  • Gastos bancarios: Comisiones por mantenimiento de cuenta. 
  • Software: Suscripciones a programas o apps que usás para gestionar tu negocio. 

¿Qué es el costo variable y ejemplos? 

A diferencia de los fijos, los costos variables son los que suben o bajan según cuánto produzcas o cuánto vendas. Si un mes tenés muchos pedidos, estos costos van a ser más altos; si el mes es más tranquilo, bajan. 

Ejemplos de costos variables 

  • Materia prima: Cuanto más producís, más tela, harina o madera necesitás comprar. 
  • Insumos: Como hilos, pegamentos o envases. 
  • Comisiones: Lo que pagás por ventas en plataformas digitales o tarjetas de crédito. 
  • Envío: El costo de logística si hacés entregas a domicilio. 
  • Energía eléctrica (en producción): Si usás máquinas que consumen mucho según la producción. 

 

¿Cómo se calculan los costos fijos y variables? 

Podés hacerlo siguiendo estos pasos: 

  • Hacé un inventario: Anotá todos tus gastos del mes sin que se te escape ninguno. 
  • Clasificá: Marcá cuáles son fijos (los que no cambian) y cuáles son variables (los que dependen de la venta). 
  • Sumá los grupos: 
  • Costo Total = Costos Fijos + Costos Variables. 
  • Calculá el costo por producto: Dividí el costo variable total por la cantidad de unidades que produjiste. 

 

Un puente hacia tu crecimiento 

Entender tus costos es el primer paso para definir tus precios y saber cuánta ganancia te queda realmente. Tu taller, tu negocio, tu idea: si produce o genera valor, queremos ayudarte a que crezca con herramientas reales y un acompañamiento que entiende tu día a día. 

Con la banca pública, hay otro futuro. 

Hay otro futuro, hacelo.   

 

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