Skip to content

Sabemos lo que cuesta sostener un proyecto y que, a medida que tu unidad productiva crece, surgen dudas sobre cómo organizarte mejor para proteger tu trabajo. Si ya tenés tu emprendimiento en marcha, seguramente escuchaste hablar de la persona jurídica. En esta nota te contamos de qué se trata y por qué es una herramienta real para tu crecimiento. 

Desde la banca pública, te acompañamos para que entiendas estas figuras legales y elijas lo que mejor se adapte a tu realidad. 

 ¿Qué es una persona jurídica? 

En términos sencillos, una persona jurídica es una entidad inventada por la ley que tiene sus propios derechos y obligaciones, totalmente separados de los tuyos como persona física. 

Cuando creás una sociedad (como una SRL o una SA), nace este nuevo «sujeto» que puede firmar contratos, tener su propio CUIT y ser titular de bienes. Es una forma de darle una identidad legal a tu emprendimiento más allá de vos mismo. 

Diferencias entre persona física y persona jurídica 

Entender esta distinción es clave para cuidar tu patrimonio y el de tu familia: 

  • Persona física (o humana): Sos vos, actuando con tu nombre y apellido. Respondés ante cualquier problema con todos tus bienes personales. 
  • Persona jurídica: Es el emprendimiento como entidad legal. En la mayoría de los casos, si la sociedad tiene una deuda, vos no respondés con tu casa o tu auto particular; la responsabilidad está limitada a lo que la sociedad posee. 

¿Para qué sirve crear una persona jurídica en Argentina? 

Armar una sociedad o asociación puede ser un gran paso para tu unidad productiva por varias razones: 

  1. Protección de tus bienes: Separa tu plata y tus bienes personales de los del negocio. 
  1. Más confianza para crecer: Muchas veces, para trabajar con clientes grandes o participar en ciertas licitaciones, te van a pedir que estés constituido como persona jurídica y puedas hacer facturas tipo A como responsable inscripto. Tus clientes grandes van a poder deducir el IVA de lo que te compren. 
  1. Facilidad para asociarse: Si tenés socias o socios, la persona jurídica deja en claro qué parte le corresponde a cada uno y cómo se toman las decisiones. 
  1. Acceso a financiamiento: Al tener las cuentas claras y una figura legal sólida, se abren puertas para créditos que te permitan comprar maquinaria o insumos. 

Tipos de personas jurídicas más comunes 

Dependiendo de tu idea y tu actividad, podés elegir diferentes formas: 

  • Sociedades Comerciales (SRL, SA, SAS): Pensadas para emprendimientos que buscan generar ganancias. 
  • Asociaciones Civiles y Fundaciones: Ideales si tu proyecto tiene un fin social o comunitario sin fines de lucro. 
  • Cooperativas: Donde el trabajo es compartido y las decisiones se toman entre todas las trabajadoras y trabajadores. 

Si estás pensando en dar este salto, recordá que evaluar cada caso es nuestra prioridad para ofrecerte el acompañamiento que necesitás. 

Con apoyo, con trabajo y con banca pública, hay otro futuro.  Hay otro futuro, hacelo. 

 

¿Querés conocer nuestros créditos?

Buscar